Número 98 (17/11/2017)

Estrip Art

y... ¿la libertad?, por Geovanna Lasso 

Intento estirarme, no puedo… qué es este lugar tan pequeño, que apenas puedo moverme?. No veo nada…todo es viscoso, húmedo, oscuro. Esto empieza a ser insoportable! Sáquenme de una buena vez de aquí!! Sé que afuera se la están pasando bomba!! Lo puedo escuchar!! Los sonidos son muchos, se confunden unos con otros. No entiendo nada, solo sé que afuera pasa mucho y que me lo estoy perdiendo!. Quiero libertad! Libertad? De donde me ha salido esa palabra? Bueno, no lo sé, suena bien. Suena a estar fuera, a saltos, a charcos, a ramas largas y cortas, a hojas de todas las formas, tamaños y colores! a gotas que me mojan, a cantar!, suena a descubrir, a conocer y explorar nuevos lugares, suena a insectos abundantes y diversos. Suena a estar con otros como yo, a cantar juntos, a saltar juntos, a tener un buen lugar donde descansar. Suena a jorga, a juerga, a placer y amor.

Bueno ya! quiero salir ya a ser libre ahí, afuera, donde todo parece mejor. Lucharé por esa libertad, voy a salir!

bluap, sssplaach, blooop… Yeee, salí!! Soy liiii….. Pero, dónde están los charcos, las ramas y los verdes, el mundo por descubrir, la juerga, el amor? Y… quiénes son esos seres extraños que no saltan, que se desplazan en dos piernas tan rápido, sin mirarse, ni cantar? qué será ese aparatito que no dejan de mirar? Algunos ríen, otros conversan, otros tienen la mirada tan abajo, tan abajo. Algunos comen y a otros se les va la vida por un bocado…

Qué son esos grandes carteles que cubren casi cada espacio, anunciado ropas, joyas, otra ves esos aparatos de todos los tamaños, lugares fantásticos, comida deliciosa,  pantallas, adornos, cuerpos espléndidos, sonrisas perfectas, familias felices en cruceros de lujo…  Qué poder tienen estos grandes carteles que roban las miradas de esos seres que pasan apurados, les sacan un suspiro y una pequeña sonrisa para luego desdibujarla y dejarles solo, un deseo más.  Algunos seres tienen las cosas de los carteles, pareciera que intentan imitarles, pretenden, pretenden, y en ese pretender tener y parecer, se les va la vida.

Otros estiran la mano pidiendo algo, pero parecen invisibles para muchos de los seres apurados. Algunos si los ven, y les dan ese algo, que logra, apenas, iluminar sus rostros. Tal vez todo esto es la libertad para estos seres, tal vez soy yo la que no entiende.

Pero no quiero entender, estoy segura, que en algún otro lugar, encontraré esa libertad. Conduciré estas piernas largas y saltarinas en búsqueda de “eso” que alborota el corazón.