02 Nov

Prólogo “¿Qué contamos ahora?”

por Javier Avilés

Cuando Revista Rosita me propuso esta serie de reseñas de novelas les indiqué que en el título no debían figurar de ninguna manera “literatura”, “novela” y “siglo XXI”. Acto seguido me puse a escribir: La literatura del siglo XXI debería ser deudora de aquellos autores… y debería seguir una lista, encabezada por, evidentemente, Joyce y Beckett, y después Woolf, Faulkner, Cortázar, Borges, Burroughs y… dejando aparte que no he sido más que un lector, mi memoria no es tan buena. Para hacer esta serie debo recuperar algunos textos escritos con anterioridad y publicados en el blog El lamento de Portnoy. Pero eso trae otros problemas. Como tradujo Enrique Sordo a Faulkner en Luz de agosto: “La memoria cree antes que el conocimiento recuerde. Cree mucho más tiempo que recuerda, mucho más tiempo del que tarda el conocimiento en preguntarse”. Así, por ejemplo, creo ser un lector, cuando no recuerdo muchas lecturas ni reconozco lo escrito sobre ellas. Esta serie será como bucear en la memoria sin traje de neopreno y sin bombonas de oxígeno.

Una vez terminado de escribir esto volví a la lista que había dejado en puntos suspensivos. Quería completarla sin recurrir a la Gran Memoria en la Nube… me esfuerzo… Nabokov, claro… completo la frase “La literatura del siglo XXI no debería emplear recursos de la narrativa del XIX…”, Kafka, cómo podía haberlo olvidado… Broch… y… no sé, algunos no entran porque se han publicado cosas de ellos a partir del año 2000… cabalgan entre dos siglos… (joder, no escribas esas mierdas)… ¡ah!, ¡sí!, imposible olvidar o no mencionar a Bernhard.

Thomas Bernhard era un escritor incómodo. No recuerdo si alguna vez he dicho que Bernhard escribía contra el lector, buscando la tensión, jugando con la paciencia de éste. En realidad lo que hacía era sumergirnos en una especie de duermevela lectora donde sus frases quedaban completadas en el sueño. Bernhard no escribía para nuestro estado consciente. Bernhard quería convertirnos en los lectores perfectos, aquellos que ya NO sujetan el libro entre las manos y crean la novela en su propia cabeza sin necesidad YA del autor.

Y por si alguien no lo sabe todavía, Bernhard dejaba en sus textos mensajes secretos.

Hace tiempo me tome la molestia de descifrar el que ocultaba El sobrino de Wittgenstein.

Lo dejo aquí como prólogo a esta serie:

Baumgartnerhöhe, Trastorno, cara de luna, sólo me quedaban unas semanas, en el mejor de los casos unos meses, Tractatus logico-philosophicus  Baumgartnerhöhe, Am Steinhof. Baumgartyaerhöhe  Die Baumgartnerhöhe, Am Steinhof, taumaturgo, durante decenio, algún cambio meteorológico brusco e imprevisto, bajo un bisturí que se había puesto nervioso, Porque, sabido, en las condiciones más horribles, Am Steinhof, así llamada, enfermo mental, aquélla, siempre, designando una y otra vez las enfermedades de forma equivocada. maníaco, depresivo, enfermedades incurables, al menos arrastrándose, cortisona, mi, cada vez, cómo, precisamente porque era estudiante de teología, le faltó un pelo, casi también de mil amores,  Sinfonía Haffner, al final de nuestra vida, ser de mi vida, ser de mi vida, ser de mi vida, ser de mi vida, volvía a mí, loco, tubérculos, totalmente, fuente existencial, vivido, vivido, interpretado el papel, explotado, explotado, profundizamos, profundización de nuestra amistad, toda la escena, sucios, puro, puro, niños de las orillas del Traunsee, para ayudarlos a ellos y contentarse a sí mismo, toda la horrible escena, quizá , quizá, publicó, practicó, Tristán, él, yo amaba, en él, El Met no es nada. El Covent Garden no es nada. La Scala no es nada,  naturalmente, la Opera de Viena tampoco es realmente buena más que una vez al año, demencial, señor Barón, Eden-Bar, su residencia, demasiado absurda, aquí, dedicado a la muerte, de pronto, Eres mi único amigo, mi único ser, el único de todos los que tengo, a nadie, Un Mozart por favor. Un Strauss por favor. Un Beethoven por favor, normalizaba, con el miedo a la muerte, a causa de mi muerte, a causa de la suya, recibir, Tristán y La flauta mágica, Don Juan y El rapto. Renana, sanos, Fórmula I , señor Barón, Compañía de seguros metropolitana, Soy un empleado absolutamente modélico, Niedernhart, París, sólo para verte, maduro, Sigfrido, La valquiria, Stravinsky, La mujer sin sombra, La mujer sin sombra, La mujer sin sombra  La mujer sin sombra, Construiré un escenario flotante, y la Filarmónica tocará en otro escenario, a los pies del Traunstein. La mujer sin sombra debe ser interpretada en el Traunsee, entre Traunkirchen y Traunstein, La muerte de Klemperer ha desbaratado mis planes, con Böhme, La mujer sin sombra se me ha convertido en una pesadilla. un frac negro, fracs blancos, qué se imaginan, no estoy loco para encargarme dos fracs blancos, y además precisamente en la casa Knize, honorarios, Con los médicos estuve en buenas relaciones mientras tuve dinero, decía, pero luego, cuando no lo tienes, te tratan a patadas, tú, donde debes estar, yo, donde debo estar, ¡Grotesco, grotesco! , normalizarme, lo verdadero y lo aparente, a normalizarse o, toman posesión de su puesto, escrita en el rostro, perdido, colina,  fresca en verano, como roto, en el lago, es la última vez, teatro, en medio de la Naturaleza, Neue Zürcher Zeitung, Zaida, Neue Zürcher Zeitung,  Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung, famosa en el mundo entero, Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung,  famoso en el mundo entero, Neue Zürcher Zeitung, famoso en el mundo entero, Neue Zürcher Zeitung, Zaida, Neue Zürcher Zeitung, sólo hay dos pasos, Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung, Neue Zürcher Zeitung, Zaida, Neue Zürcher Zeitung, Cuarteto Julliard,  Amadeus, Trio di Trieste, Reina de la Noche, Zerbinetta, gigoló, él, él, él, una fortuna, torpes memorias, único, no algo disparatado, filosofante, ya mucho tiempo, alta, alguna sospecha, algún delito, alguna falta, culo de la Opera, culo de la Opera, responsable de campesinas del Reich, mis atormentadores, desvergonzado Tractatus, el más loco de la familia. Un multimillonario como maestro de aldea es sin duda una perversión, ¿no crees?, el extranjero, que siempre ha prestado oídos a lo excéntrico, engrandeció, el mundo se dejase engañar por los bufones de su familia, aquel inútil se hiciera de pronto célebre en Inglaterra, una eminencia intelectual, eliminaron,  Mi tío Ludwig, pruebas de amistad, una auténtica perfidia austriaca, exaltación, en su perfecto derecho, delante, con el necesario respeto, tuve, el señor Hunger en persona, el Presidente de la Academia en persona, ¿Pero dónde está el escritorcete?, ¡Te has dejado utilizar! ¡Se han defecado en tu cabeza! , escándalo, mares del Sur, especializado en novelas de aventuras, huésped de Austria, un profundo silencio, ser de mi vida, Bernhard que tiraba piedras a su propio tejado, Aceptar un premio es ya una perversión, pero aceptar un premio nacional es la mayor de las perversiones, nuestro, ese campo letal , Eden-Bar, piso, la situación era inmejorable, Sin embargo, para Edith era muy deprimente, lo que,  podría, Le Monde, Times, entrada en escena, Frankfurter Allgemeine, Times, Süddeutsche Zeitung,  Le Monde, enfermedad del habitual del café, en ningún caso, sea el que sea,  permitirme,  hogar, fuera, enfermedad de la numeración, desde el, señor Barón,  grotesca, grotescamente, La partida de caza, Burg, Partida de caza,  Burg, miedo,  envidia, miedo artístico mortal, en cualquier circunstancia y por todos los medios, actores favoritos, Generala, La partida de caza, ni siquiera era bien intencionada, primer escenario del área lingüística alemana, Partida de caza, Partida de caza, la verdad es que estamos en contra de esta pieza horrible, mediocre y repulsiva, que nos ha obligado, ¿¡Tampoco le gusta al señor, eh!?, La partida de caza, aquella Partida de caza, un gran éxito, enormes aplausos, Un gran éxito. enormes aplausos, Partida de caza, También tú has sido víctima de la imbecilidad y de las intrigas y de la mala baba del Burgtheater,  y no me sorprende, a pesar de todo, directamente, el vivo y no el muerto, seguido, ni pasado ni futuro, embrutecimiento de la ciencia atómica, gobierno corrompido,  parlamento megalómano, reproductivos, Neuer Marka, inmediatamente si,  cierta perla, ¡La perla de tu corona!,  no responsable de sus actos, loco furioso,  Doscientos amigos asistirán a mi entierro y tú tendrás que pronunciar un discurso ante mi tumba, agresión, verdadero hogar.

(De la traducción de Miguel Sáenz para Ed. Anagrama.)

 

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