12 Ene

1986 Kiss, Prince

por Javier Avilés

 

El periodista llama al timbre y le abre la puerta el hijo del personaje. Se saludan. Mi padre está ocupado. Suena atronadoramente desde el despacho cerrado Kiss. No creo que tenga ganas de recibirte hoy. El bajo retumba en las paredes. You don’t have to be rich to be my girl. La puerta vibra contra el marco. You don’t have to be cool to rule my world. A veces tiene uno de esos días. Un día de tiempo extra. Fresas con nata para desayunar y esas cosas. ¿Entonces? Dice el periodista señalando con la cabeza la puerta. No puede pasar. Kiss. Está bailando. Se oye un estrépito de cosas cayendo al suelo, cristales rotos, objetos quebrándose, un cuerpo desmoronándose sobre, la aguja rayando el disco amplificado por los altavoces y silencio. Joder, joder. Muchacho, la voz retruena a través de la puerta cerrada. Risas y ruidos de desplazamientos e incorporaciones, ¡Joder, muchacho! La puerta se abre. Ya no queda nada para beber. Ah, hola chaval. Se ríe. Pasad hijos míos. Vamos a beber algo y a bailar un rato. No, yo no… ya volveré otro día, dice el periodista. Pasa, chaval, no me jodas. No tienes que ser cool para pertenecer a mi mundo y no temas, no voy a besarte. Tampoco voy a untarte de nata. Te presento a mis compañeras de baile, Gloria y Diana, saludad al chaval. Un poco de música y, ah, helo, helo por do viene, aquí está la bebida, y movernos un poco, bailemos, Don’t Leave Me This Way, venga chaval… el periodista se ha quedado con la espalda pegada a la pared mirando el círculo libre que han hecho en el centro de la habitación, oh baby, my heart is full of love and desire for you, amontonando los muebles contra las paredes, What you doin’on your back aah?, las mujeres, con sus especie de bañadores, azul y rojo, su pelo recogido con una cinta en su frente, azul y roja, y sus calentadores de tobillos, You Should Be Dancing, yeahh… le recuerdan viejas fotos de su madre… es curioso, piensa a través del whisky del que ha bebido dos sorbos, él siempre se mete con mi padre pero apenas pregunta por mi madre, Ooh it’s so good, it’s so good, it’s so good, rubia y morena, Ooh i feel love, i feel love, i feel love… ébano y marfil… qué le han puesto a la bebida… never can’t say goodbay… sigue los pasos, es sencillo, derecha, izquierda, revuelve tus brazos sobre ellos mismos, salta a tu izquierda, repite, salta… never can’t say goodbay, no, no, no, no, no, no… ¿sigues vivo? Feel the city breakin’ and everybody shakin’ and we’re stayin’ alive, stayin’ alive, seguimos vivos, es el ritmo de la vida, lo oyes… ha, ha, ha, ha, stayin’ alive, stayin’ alive… los zapatos de Manero golpeando rit-mi-ca-men-te en el suelo, el ritmo del corazón, dicen ha, ha, ha, ha, stayin’ alive, stayin’ alive (el personaje jadea) que este es el ritmo que debes seguir para una reanimación cardíaca…  ha, ha, ha, ha, stayin’ alive, stayin’ alive, un, dos tres cuatro, ha, ha, ha, ha… apoya su mano en la pared por encima del hombro del periodista… es el ritmo de la vida, chaval… el baile es la constatación de tu vida… mira, lo decía Sir James Frazer en La rama dorada, jajajaja, es curioso, siempre se le menciona como Sir James Frazer, como si eso diese, ser Caballero del Imperio, mayor relevancia a sus palabras… por favor, Mick Jagger es Sir Mike Jagger y no dice más que tonterías… pero sí, Sir James Frazer… decía que los griegos eran bastante circunspectos y sobrios y que por eso un dios como Dionisos no parecía tener lugar entre ellos… que su origen debía ser egipcio o así… Dionisos como alter ego de Osiris… por cierto, Homero no menciona ni una sola vez a Dionisos… te leo un párrafo de Frazer: Como mejor conocemos al dios Dionisos, o Baco, es en su personificación del vino y de la alegría desbordante producida por el jugo de la uva. Su culto frenético, caracterizado por bailes desenfrenados, música enloquecedora y borrachera, bla, bla, bla… apelaba a esa ansia de misterio y a la inclinación a recaer en el salvajismo que parecen innatas en la mayoría de los hombres bla, bla y Dionisos llegó a ser la figura más popular del panteón. Claro, lo dice Sir y parece supereruditodelaostia… lo dice Ishmael Reed, sin Sir delante, afroamericano además, descendiente de esclavos, y claro, no es lo mismo… con la música pasa igual… hasta que un blanquito no lo confirma el ritmo parece no existir, la música permanece en el subsuelo hasta que un blanquito le da su beneplácito… piensa en Dionisos, chaval, piensa en el ritmo y en el baile, piensa de donde vienen.

 

 

 

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