21 Abr

Somewhere over the rainbow… solo hay mierda

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, y debo decir que hoy me he despertado con unas inexplicables ganas de llenar la tierra de hijos míos: pequeñas doctoras Montotos con las que colonizar el planeta y llenarlo de valores como la solidaridad, la confianza, la generosidad… Niñas guerreras que, al enterarse de que los delitos fiscales prescriben a los cinco años, se planten delante del Parlamento hasta lograr que se cambie la ley. Mocosas que, sabedoras de cómo funcionan las puertas giratorias entre políticos y empresarios, señalen a los culpables hasta quedarse afónicas. Pequeñas monstruas que ya a los tres años sabrán a la perfección qué es la apostasía. ¿Acaso no hacen lo mismo, pero en sentido contrario, los seguidores del Opus Dei?

Con las dos coletas bien puestas, he acabado soñando.

Es primavera, me ha contestado alguien. Leer más

07 Abr

Sang i fetge

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en medicina familiar y comunitaria, y esta noche no he pegado ojo. Ni dos tilas han podido con lo que me rondaba en la cabeza, con mis inquietudes fruto de mi visita a mi tía abuela Margarita a la residencia de ancianos donde vive.

Llego a la residencia y me los encuentro a todos embobados mirando la tele. Bocas abiertas, algún hilillo de saliva que escapa de la boca. Ojos brillantes y curiosos, en el caso de mi tía abuela, que delatan una inteligencia que ya quisieran para sí muchos políticos. ¿Qué es lo que los absorbe tanto de la tele, hasta el punto de que permanecen inusualmente callados? Miro la pantalla y, en primer plano, un actor con aspecto perturbado y ojos saltones parece emperrado en acabar con algo parecido a un ser humano, un guiñapo de ser humano, en realidad, al que le da con un martillo, le pega varias patadas en el vientre y le estrella la cabeza, una y otra vez, la cabeza contra el suelo con una cadencia casi poética. Qué espanto, me digo, y aparto la vista automáticamente del aparato. Casi parece que la sangre del andrajo de hombre va a salirse del televisor salpicando a los ancianos, para luego derramarse por el suelo y mojar las zapatillas de mi tía abuela, que tanto quería a los animales y que siempre acogía en su casa a los gatos abandonados. Pero ella, ni mu. Otra octogenaria de pelo blanco y apariencia dulce se tapa los ojos con las manos, pero dejando una rendija entre los dedos para no perderse ni un segundo de la tortura que está sufriendo ese despojo humano llamada hombre, ya agonizante, si no muerto. Leer más

31 Mar

El perquè de tot plegat

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en medicina familiar y comunitaria, y hoy, según todos los medios de comunicación, es el gran día. Lo llevan anunciando desde hace un mes a platillo y bombo. Y para que no lo olvidemos y nos lo creamos, nos bombardean con anuncios en los autobuses y en las librerías. Y hasta al salir de casa me doy de morros con el Gran Acontecimiento del Año. OH, MY GOD!, que dicen los ingleses. Ante mí, una gran valla publicitaria que anuncia el libro que batirá todos los récords de ventas. Una novela que tendrán que tragarse todas las personas que quieran estar al día y tener un tema de conversación sin devanarse demasiado los sesos.

El mundo, desde luego, está hecho para los vagos. Y para los crédulos, que pican el anzuelo de los departamentos editoriales que consiguen hacer pasar un libro mediocre  por un libro interesante. Que logran encontrar, entre la paja, todos los elementos que los lectores esperan de una novela, y los sacan a flote. Leer más

24 Mar

Pon una estrella en tu vida

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en medicina familiar y comunitaria, y, hoy, 25 de marzo de 2034, he constatado en mi consulta los perniciosos efectos secundarios de la omnipresente entidad bancaria ante la que nos hemos estado postrando durante más de cien años pese a saber de su rapiña.

El caso que me ha llevado a semejante conclusión es el de un varón blanco, sin antecedentes familiares de interés, que dice haber sufrido múltiples y repetidos episodios de ataques epilépticos. La angustia es evidente en su voz. Las manos le tiemblan y comienza a sudar. Temo que vaya a sufrir una inminente crisis, por lo que le pido que se tienda en la camilla mientras aviso a los de la sección de Infecciosas. Leer más

17 Mar

Sobre artistas, autores y otra fauna

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en medicina familiar y comunitaria, y hoy llueve. No llevo paraguas y, aun encontrándome en la calle, bastante lejos de mi casa, descarto la opción A: entrar en Zara para no mojarme. Qué se le va a hacer: cada una tiene sus manías y principios. Y por eso me meto en una galería de arte.

Al instante se me acerca un barbudo hipster new age de apariencia esmeradamente desaliñada y cuidada manicura en las manos. ¿Cuánto le habrá cobrado el barbero a don Narciso?

Me dice: ¿Michele? Soy Pascuale. Leer más

10 Mar

¿Quemamos también el Louvre?

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en medicina familiar y comunitaria, y también en fauna de lo más variopinta. Como el individuo que acaba de entrar en la consulta con poca cara de pocos amigos y expresión patibularia: patillas, nariz larga y voz ronca. Compruebo que a la exploración física muestra un buen aspecto físico: permanece consciente y orientado, normohidratado y normocoloreado, y sin embargo advierto que está visiblemente alterado, con el pulso acelerado. Y juega constantemente con el mechero que lleva en las manos. Intento averiguar las causas de su excitación.

Si por él fuera, me dice a bote pronto, quemaría todos los museos, con todas las obras de arte dentro. ¿Con la Mona Lisa dentro, incluso?, le pregunto con un hilo de voz y algo escandalizada, la verdad sea dicha. Con la Mona Lisa dentro, dice sin dudar. ¿Y también con El Retrato de los Arnolfini o El origen del mundo? Por supuesto, responde muy serio. Leer más

03 Mar

El demonio se vista de izquierdas

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en medicina familiar y comunitaria, y hoy estoy sulfurada. La olla a punto de estallarme como una cabeza de presión. O al revés.

Voy al banco y el empleado de turno me mira con condescendencia cuando le repito, y ya van tres veces, que no quiero un plan de pensiones, y menos comprar deuda del Estado. E insiste, raca raca raca, como si yo fuera menor de edad y no supiera lo que me conviene. Su mirada, ahora clemente. O aún viviéramos en los tiempos en que el espacio propio de la mujer era la cocina. Sin conexión alguna con el Gran Mundo, del que era excluida. Subida siempre sobre unos zapatos de tacón que le impedían avanzar al mismo ritmo que los hombres. Con una faja opresora que dificultaba que la sangre le llegara al cerebro. Leer más

24 Feb

Sedición en las aulas y yo con estos pelos

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en medicina familiar y comunitaria, y acabo de enterarme de que en la Universitat Autònoma de Barcelona hay una conspiración de estudiantes y trabajadoras para imponer en el claustro universitario su entramado separatista, desmembrador de la unidad y agitador de las masas. En otras palabras, masón y rojo.

¡Sedición en las aulas y yo con estos pelos!

A los hechos me remito: el 17 de abril de 2013 unos 200 estudiantes entraron en el rectorado de la UAB, y, según se afirma en La Vanguardia (hasta 1978, La Vanguardia Española), hubo aldarulls, actes violents al campus universitari, desperfectes i «greus coaccions, amenaces i intimidacions a quatre estudiants i a l’exvicerectora d’estudiants al llarg d’uns quants anys».  Leer más

10 Feb

La doctora Porta entra en acción

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en medicina familiar y comunitaria, y hoy puedo decir, como Martin Luther King, que yo también he tenido un sueño. Aleluya. He soñado que ADESLAS SegurCaixa no ofrecía las instalaciones de urgencias psiquiátricas del Parc de Salut Mar para atender a sus clientes, como anuncia en su cartera de servicios. Que el Parc de Salut Mar no estaba en vías de convertirse en un Barnaclinic 2, donde la sanidad privada se dedica a fagocitar a la sanidad pública. Alabado sea el señor Comín. Que sus palabras: «No puede haber un trasvase de lo que entra por la puerta pública y lo que entra por la puerta privada» se convertían en hechos. Leer más

03 Feb

Dentro de los higadillos de una superrica

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en medicina familiar y comunitaria, y hoy he vivido una experiencia singular: he entrado en contacto con las altas esferas económicas. Ahí es nada. Estaba lloviendo y, como no llevaba paraguas, he vencido todos mis escrúpulos y me he metido  en el Corte Inglés.

Cielos, hasta me da vergüenza decirlo. Leer más