30 Jun

Rebelión en el geriátrico

por Carolina Montoto

Soy la doctora M, especialista en medicina familiar y comunitaria, y hoy he vivido una experiencia singular: visita a un geriátrico que se acaba de inaugurar en el barrio y al que queremos hacer un seguimiento. Es público, pero de gestión privada, y yo no puedo por menos que preguntarme cómo es posible que aún no se hayan enterado nuestros políticos de que no puede mezclarse el aceite con el agua.

No tengo ningún familiar ingresado allí, así que no hay nada que justifique mi presencia en el centro. Nada que haga que mi visita pase inadvertida. Por eso decido hacer las cosas a mi manera.

Que tiemble el mundo, me digo, que ahí va la doctora M. Leer más

23 Jun

Marcianos hasta en la sopa

por Carolina Montoto

Soy la doctora M, especialista en medicina familiar y comunitaria, y he de decir que, ante todo, soy una persona optimista y que creo en el género humano. Por eso me reafirmo en mi creencia de que el amor mueve montañas y hoy, una vez más, lo he intentado demostrar, apoyando a una amiga que iba a sufrir el duro trance de conocer al novio de su hija (mi ahijada).

Esto es lo que me ha dicho ella: duro trance. Cena familiar. A la que yo estoy invitada. A la que en realidad estoy obligada a ir para amenizar la velada, insiste con cierta agresividad. ¿Problemas con el «yerno»?, le pregunto con cierta sorna. Y tras someterla a un tercer grado intuyo que la lupa con la que mi amiga lo mira está llena de prejuicios: solo ha hablado con él una vez por teléfono y ha comprobado que éste abusa de adverbios como «perfectísimamente», emplea muletillas de controlador como «¿me explico?» y salpica sus frases de vaguedades y relativizaciones diciendo que todo es «tipo tal». Leer más

16 Jun

La culpa de todo la tiene Yoko Ono

por Carolina Monto

Soy la doctora M, especialista en medicina familiar y comunitaria, y según lo que se dice, el amor mueve montañas, entendiéndose el amor de una manera amplia, y la amistad es para siempre.

¿Son estas afirmaciones ciertas?, me pregunto, y con el espíritu indagador de miss Marple me afano en encontrar una respuesta.

La oportunidad de dar un buen empujón a mis pesquisas me llega cuando mi amiga Laura B me dice que necesita mi apoyo emocional. Ha conocido a alguien por Tinder y quiere saber mi opinión. Que yo le haga de carabina en su primer encuentro con el candidato. Arrugo el morro. ¿Acaso no es ya mayorcita para saber lo que no le conviene? Por ejemplo, un osado aventurero, alpinista temerario y paracaidista suicida, le digo. Leer más

09 Jun

Orgasmos de todos los colores

por Carolina Montoto

Soy la doctora M, especialista en medicina familiar y comunitaria, y querría comenzar este post con una declaración de intenciones: la doctora M., aunque no lo parezca, aunque a veces semeje lo más energúmeno que puede pisar este planeta, tiene su corasonsito. Sí, así es. Y por eso hoy hablaré de amor.

Primero diré algo que tal vez no gustará demasiado: he comprobado que en algunos casos el ansia de amor hacia alguien no es sino el resultado de la falta de amor por un@ mism@. Una de cal y otra de arena. Desde otro prisma también se podría decir que el amor es el fruto del deseo de lograr una mayor completitud. Que la pareja cubra las propias faltas. Ahí donde tú no llegas, llega el otro o la otra. Los polos se atraen y una persona alta a veces busca a alguien más baja, para compensar, y la activa a la más pasiva. Leer más

02 Jun

Al mal tiempo, buena cara

por Carolina Montoto

Soy la doctora M, especialista en medicina familiar y comunitaria, y como hoy es jueves, hoy es día de paella. En efecto, voy a mi restaurante de siempre, me siento a mi mesa de siempre y me sirven para beber lo mismo de siempre sin que yo tenga que pedirlo: una caña de cerveza como preámbulo a una maravillosa comida. ¿Fue Aristóteles el que dijo que los humanos éramos animales de costumbres?

Sin embargo, este jueves percibo algo distinto en el ambiente, un aire como de novedad. Para comenzar, la caña que siempre me sirven se ha transformado en una generosa jarra de cerveza. Y yo desde luego me noto más primaveral. ¿Será que mis hormonas, ya algo oxidadas, se sienten de pronto extrañamente perturbadas por los portentosos bíceps que hay en la mesa de enfrente? Será. Leer más

18 May

Tot el camp és un clam: las Marchas de la Dignidad

por Carolina Montoto

Soy la doctora M, especialista en medicina familiar y comunitaria, y hoy, a modo de proclama, quiero decir que nunca me ha gustado el fútbol, que detesto la histeria de los hinchas y que si por mí fuera metería a Messi un buen penalti por estafar a hacienda, y sin embargo en estos momentos estoy a punto de subir a un autocar repleto de culés para ir a Madrid. La única posibilidad que me quedaba para asistir a la gran manifestación de las Marchas de la Dignidad del sábado día 27.

Oh, my god, que dicen los ingleses: en buena me he metido. Leer más

12 May

The dark side de la economía

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en medicina familiar y comunitaria, y en estos momentos me encuentro en el upper de Barcelona, donde cae una lluvia torrencial. Mis opciones para no acabar como una perra empapada son dos: entrar en el Corte Inglés (y quizá mangar ahí algún paraguas) o meterme en alguna universidad hasta que pase el aguacero. En mi camino se cruza un edificio de estilo brutalista que llama mi atención, y me decido: entro.

Es la facultad de Economía y Empresa de la Universitat de Barcelona, llena a rebosar de estudiantes con gafas de pasta negra que si quieren ser «algo en la vida» tendrán que pagarse un máster [por obra y (des)gracia de los planes Bolonia]. Estudiantes miméticos entre ellos que de pronto se convierten en una muchedumbre entusiasta que, en su avance, me arrolla con su euforia. ¿Habrá llegado ya la revolución?, me pregunto con cierta esperanza. De eso nada. Hay clase magistral con un excelso economista, al que llamaremos Buenaventura Piquillo, que va a dar una charla que lleva por título «Gasto e inflación, the dark side de la economía». Leer más

05 May

No queremos bomberos que apaguen nuestros fuegos

por Carolina Montoto

Como soy más chula que un madrileño (por ejemplo, Ignacio González), hoy me han sometido a una sesión de tortura: leer un libro de Megan Maxwell, una autora que, por si alguien es tan afortunada como para no saberlo, ha escrito títulos tan infames como: Fue un beso tonto o Los príncipes azules también destiñen. Y ojito con el booktrailer con el que promociona su último libro, que no tiene desperdicio:

Alguien se preguntará de dónde me sale esta vena tan masoquista. Lo mismo que me pregunto yo, que me he dejado provocar cuando una amiga, vermut por medio, ha pretendido escandalizarme diciéndome que había muchos libros que merecerían que alguien los echara a la hoguera. Leer más

28 Abr

Una mujer blanca, heterosexual y ligeramente ácrata en Melilla

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, y como casi todo hijo de vecino de vez en cuando tengo vacaciones, además de mucha curiosidad por conocer otros universos para constatar que mi mundo de mujer heterosexual, blanca y ligeramente ácrata no es, desde luego, ni el único que existe ni el mejor, por supuesto, aunque sus paladines se llenen la boca con palabras como democracia, progreso y respeto.

Pero la vida está llena de jarros de agua fría: he estado tanteando entre varias amigas la posibilidad de emprender un viaje juntas a Marruecos, y ni una sola se ha entusiasmado con la idea. Me temo que ha corrido la voz de mis aventuras en el crucero y ya nadie confía en mi capacidad de garantizar unas vacaciones relajadas. Me lamento de ello ante una fotógrafa que conozco de mis correrías por las calles de Barcelona, y ella sí, ella se entusiasma. Y yo me quedo sin saber qué contestar cuando me propone que compartamos coche hasta Melilla, donde se quedará a trabajar. Levanto una ceja sorprendida y ella invoca los numerosos edificios modernistas que hay en la ciudad como aliciente.

Y yo caigo de cuatro patas en su ardid. Leer más

21 Abr

Somewhere over the rainbow… solo hay mierda

por Carolina Montoto

Soy la doctora M., especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, y debo decir que hoy me he despertado con unas inexplicables ganas de llenar la tierra de hijos míos: pequeñas doctoras Montotos con las que colonizar el planeta y llenarlo de valores como la solidaridad, la confianza, la generosidad… Niñas guerreras que, al enterarse de que los delitos fiscales prescriben a los cinco años, se planten delante del Parlamento hasta lograr que se cambie la ley. Mocosas que, sabedoras de cómo funcionan las puertas giratorias entre políticos y empresarios, señalen a los culpables hasta quedarse afónicas. Pequeñas monstruas que ya a los tres años sabrán a la perfección qué es la apostasía. ¿Acaso no hacen lo mismo, pero en sentido contrario, los seguidores del Opus Dei?

Con las dos coletas bien puestas, he acabado soñando.

Es primavera, me ha contestado alguien. Leer más