12 Feb

Desde la caja de libros XXXI

por @librosfera

Las llaman “vergüenzas” pero bien podrían ser “confesiones”, y el Tumblr “Librarian Shaming” las recogió durante una buena temporada, la mayoría en el formato que podéis ver en las fotos de aquí arriba, con la persona en cuestión escondida tras un folio en el que puede leerse su confesión.

Aquí abajo os dejo la traducción del inglés de una selección de pruebas fehacientes de que las bibliotecarias… sí: somos humanas.

– Preferiría ver la película antes que leer el libro.

– Nunca pedí ayuda a una bibliotecaria mientras estuve en la universidad.

– Soy bibliotecaria infantil, pero nunca llevo a mis hijas a horas del cuento.

– En realidad, trabajo aquí por el dinero. Por eso lo llaman “trabajo”. (Aceptaré un aumento de sueldo, ya que estamos – no podemos vivir sólo del amor).

– Tengo un carnet falso que me hice para poder pedir los libros que me da vergüenza que mis colegas sepan que estoy leyendo.

– Tenemos un código secreto en nuestro catálogo para referirnos a la gente HORRIBLE.

– Me importa una #%$* que las adolescentes digan palabrotas.

– Uso Google y la Wikipedia para contestar la mayoría de preguntas.

– No tengo carnet de mi biblioteca.

– Creo que la mayoría de clásicos son una basura (te estoy mirando, Jane Austen…)

– Todavía tengo un libro de la biblioteca de mi instituto, del que me gradué hace más de 20 años.

– Todavía hay mucha gente que nos pregunta si está disponible las “50 sombras…”. Si lo está, MIENTO.

– Prefiero leer libros electrónicos a libros de papel.

– No tengo ningún interés en leer los libros de Harry Potter.

– Guardo mis calcetines en un antiguo catálogo de fichas.

 

05 Feb

Desde la caja de libros XXX

por @librosfera

Es 2005.

Este es Lou.

Lou hace años que se separó de su mujer, y acaba de jubilarse. Tiene 66 años. Como tantos otros hombres recién jubilados, está inquieto. Si por él fuera, volvería a trabajar. Cualquier cosa menos estarse de brazos cruzados. Se trata de buscar algo que hacer. Algo con lo que llenar las horas y el vacío mental que ha dejado la ausencia del tener que ir a la oficina cada día. La Biblioteca Más Cercana es un buen refugio. Allí empieza a investigar sobre sus antepasados entre los libros de la colección local. Pero la Biblioteca Más Cercana es el destino de muchos adolescentes al salir de clase, y es un poco ruidosa. Lou preferiría un sitio más tranquilo, donde poder concentrarse mejor en la lectura y el estudio.

Esta es Tina. Leer más

29 Ene

Desde la caja de libros XXIX

por @librosfera

LA BIBLIOTECA DE… YORDI BIBLIOTECA

Detrás de un señor mayor hay una señora que se impacienta. Encima el mostrador de préstamo, dos palmos de novela para pasar el mes. El señor mayor embolsa libros con lentitud. La señora de atrás, alta, estirada (quizás en muchos sentidos), sacude el joyero que lleva en la muñeca para mirar su reloj y ver que tan sólo han pasado cinco segundos desde la última vez que lo miró. Antes que el buen señor se haya despedido, ella planta su Coelho en el mostrador. Hurga en su bolso Lui Botón y saca una cartera a punto de reventar (no es una metáfora). Empieza a abrir compartimentos en busca del carné de la biblioteca. Leer más

22 Ene

Desde la caja de libros XXVIII

por @librosfera

Muestras temáticas de objetos encontrados dentro de libros, procedentes de la colección particular de @librosfera.

(Porque hay personas dispuestas a hacerse cargo del diógenes documental de otros además del propio).

Cuarta entrega: no dejéis morir el ímpetu culinario de la Navidad. Continuad con la inercia gracias a estas recetas encontradas dentro de libros, no siempre de la sección de cocina…

15 Ene

Desde la caja de libros XXVII

por @librosfera

PROPÓSITOS UN AÑO NUEVO CUALQUIERA DESDE UNA BIBLIOTECA CUALQUIERA:

– No quitaré los cupones regalo de los diarios.

– No renegaré cuando me encuentre la sección de pelis de la sala infantil hecha un desastre.

– Me alegraré los días que en préstamo no paremos de trabajar.

– No utilizaré los expositores de novedades para poner los libros que no me apetece colocar a última hora.

– Acompañaré a la gente hasta la estantería donde está el libro que buscan en vez de decirles desde el mostrador “está allí, al fondo a la derecha”

– No me quejaré de los grupitos de chavales que se pasan la tarde entre risitas contenidas, haciendo más selfies que deberes.

– Cuando esté forrando, el celo nunca tocará el libro.

– Sólo comeré bombones en la cocina de la biblioteca, y no más de dos por jornada laboral.

– Me esperaré a que los best sellers estén disponibles para ponerme en la lista de espera de reservas.

– No me reiré de los mails del jefe (o en cualquier caso intentaré reírme menos).

– No miraré con cara de perro rabioso a aquella usuaria que no soporto.

– No pondré música especialmente desagradable cuando sea hora de cerrar.

– Devolveré a las compañeras los bolis que les haya tomado prestados.

– Intentaré acordarme más a menudo de que tengo un trabajo precioso que a mucha gente ya le gustaría…

 

 

11 Dic

Desde la caja de libros XXV

por @librosfera

LA BIBLIOTECA DE… MÓNICA CC.

Deberías suspender todos los exámenes. Mutar tu concienzudo gesto y demostrarle al mundo que puedes ser una inútil más. Me gustan tus calcetines de corazones y tus zapatos que brillarían si no estuvieran sucios y tus ganchillos fucsias y el ruidito de tus dientes cuando sales a comerte las rosquilletas. A veces mascas en vacío, te plantas muy seria apoyada en la pared y miras al frente como si realmente tuvieras algo que ver. Atraviesas todo; el mostrador, a mí, la pared, estoy segura que hasta el edificio y no soy capaz de saber dónde estás. Y masticas, se acaba la rosquilleta y sigues masticando. Qué pena que tus pensamientos estén desperdiciados en derecho penal I, derecho de responsabilidad civil, de daños, procesal, laboral, quiero cogerte de las mejillas y apretar tus labios contra los míos como si pudiera comérmelos. Qué cosa estas metáforas del amor y el sexo como si consumir la carne del otro, de la otra en este caso, fuera la muestra máxima del amor. Igual es eso, igual es verdad. Yo me veo capaz. Me veo apretando fuerte tu cuerpo hasta que las costillas salten en pedazos, me veo mordiendo tus labios hasta hacer que sangren, me veo mirándote a los ojos capaz de destruirte… para que no te vayas, porque sé que la primera vez será la última y huirás asustada de mí, olvidarás tus libros sobre la mesa y tropezarás con los críos que salen del cuentacuentos. Llevas siempre las zapatillas desatadas, eres un desastre, no tendrás más escapatoria que matarme, matarte corriendo escaleras abajo. Leer más

04 Dic

Desde la caja de libros XXIV

por @librosfera

Hace un par de semanas, un artículo de tendencias nos hacía arrugar la nariz a un buen puñado de bibliotecarias. No es para menos.

13 cárdigans no aptos para bibliotecarias anticuadas

No es ningún secreto que los cárdigans tienen una reputación un poco mala. Con tan solo mencionarlos tienden a evocar inmediatamente las comparaciones con abuelas y bibliotecarias, pero si nos preguntas a nosotras, nos parece injusto seguir pensando así en 2016.

Exacto.

“Nos parece injusto seguir pensando así en 2016.”

Y cuando decimos “así”, queremos decir ASÍ: Leer más

27 Nov

Desde la caja de libros XXIII

por @librosfera

 

Novembre, 1933

7-XI-1933: Han començat a fer els forats per a la instal·lació de les llums de les taules.

9-XI-1933: La Srta. Múnera queda encarregada de la Biblioteca mentre jo disfrutaré de les vacances reglamentàries que començo demà.

(Canvi de lletra)

11-XI-1933: D’ahir que estic sola a la Biblioteca, per haver començat la Sra. Sarrado les vacances reglamentàries. He començat a catalogar.

17-XI-1933: Ahir vaig rebre una postal tota optimista de la Srta. Sarrado des de Madrid on es troba. Leer más