04 Jun

Desde la caja de libros XLV

por @librosfera

Porque, a veces, salimos en las noticias…

 DOSSIER DE PRENSA

(segunda entrega)

Buen día, ¿me puedo llevar a esta persona prestada por una media hora por favor?

Algo más o menos así es lo que uno puede preguntar en la biblioteca humana, un proyecto que en vez de ofrecer libros para llevar, ofrece a diferentes personas con historias interesantes para contar.

El sistema es muy simple: los usuarios consultan un catálogo en el que hay una lista de personas con historias para compartir.

Después de elegir, el usuario tiene alrededor de media hora para escuchar a este libro viviente y también para preguntar, dialogar.

(Continúa en Qué Leer)

***

Existen muchos peligros que pueden poner en peligro la vida de un libro. El fuego es uno de ellos (y uno de los que acabó con tantos libros a lo largo de la historia) pero no es el único. También están las polillas y los insectos y el agua. Y ¿qué ocurre cuando un libro se enfrenta al agua? Las páginas no quedan en el mejor estado, por mucho que intentemos secarlas. Posiblemente os habréis enfrentado alguna vez a ese problema. A mí me ocurrió un día en el que se abrió un poco una botella de agua dentro del bolso y creó un desastre con un libro que tenía dentro. Me armé de secador e intenté solucionarlo, aunque no quedó exactamente igual que era al principio.

Pero ¿qué hacer cuando los libros que se han mojado son todos los de una biblioteca?

(Continúa en Librópatas)

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Cuando trabaja en su despacho, Nancy Rumery está en Estados Unidos. Cuando cruza el pasillo para agarrar un libro, está en Canadá. Una frontera invisible parte en dos la biblioteca Haskell. La fachada norte del edificio da a Stanstead, en la provincia canadiense de Quebec. La sur a Derby Line, en el estadounidense Vermont. Pero es como si los dos fueran el mismo pueblo: los cerca de 4.000 residentes cruzan con facilidad del uno al otro para trabajar, hacer la compra o echar gasolina

(Continúa en El País)

***

Una mujer ha devuelto un libro a una biblioteca de Nueva Zelanda 67 años después de que le cumpliera la fecha de devolución.

Una niña se llevó en préstamo en 1948 Mitos y leyendas de la tierra de los maorís de AW Reed, y el libro no fue visto nunca más. Pero el pasado jueves una mujer devolvió el libro a una sorprendida bibliotecaria de Auckland, preguntando qué penalización le correspondía por haberlo devuelto con 24.605 días de retraso.

“Me dijo que había sacado el libro en préstamo siendo niña y que lo había querido devolver durante años,” afirmó Zoe Cornelius, la bibliotecaria.

“Parecía un poco avergonzada, pero me agradó saber que había leído el libro varias veces a lo largo de las décadas. Eso me hizo feliz: saber que el libro había estado en un buen hogar y que había sido cuidado con cariño.”

(Continúa en The Guardian)

 

 

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