13 Jun

La soja

por Jean Murdock  @CgAjeanmurdock

La soja es lo que bebe todo el mundo desde que dijeron que la leche es mala porque no hay ningún mamífero adulto que beba leche. Se sabe, sin embargo, porque todo esto se estudia, que muchos mamíferos, desde la musaraña a la ballena blanca, desde el ornitorrinco al ciervo, beben gintónic de aguacate con agua de rosas y comen ragú con agua tibia del Mar Muerto desalada, escarificada, decodificada y en brocheta caramelizada, o sorbete persa, con colmo espolvoreado de nieve de agua de rosa, como los días que se traga Ismael en el Pequod mientras se mece en la clara primavera de Quito. Y es que los mamíferos hacen muchas cosas, todas raras. Los koalas, por ejemplo, engullen las heces de sus madres para enriquecer su dieta, y ciertos osos que la lían muy parda matan a las crías ajenas de una osa para aparearse con ella y preñarla de lo suyo –todo lo cual, al parecer, nos da licencia para hacer lo mismo. Sin embargo, no hay constancia de que beban soja ya de adultos –ni, dicho sea de paso, de que usen papel higiénico (a este respecto cabe indicar que el «dueño»[1] del gato de Natsume sustituyó una vez el papel en el excusado por la tarjeta de visita de Tôjûro Suzuki). Lo más curioso es que la soja también viene del tetrabric. Eso tiene intrigados a muchos expertos, porque ¿cómo pueden dos cosas tan contrarias como la leche y la soja venir del mismo sitio? La vida está llena de preguntas sin respuesta, pero ni la del sentido de la vida, el universo y todo lo demás ni esta son una de ellas. (Por cierto, creo que es un dato por confirmar que la lectura cuaje entre los mamíferos adultos, quienes –algú ho havia de dir– somos por lo común como la leche en polvo: desleídos.)


[1] Dudo que un gato tenga dueño. Suele ser más bien al revés, en la línea de la célebre cita «un gato no te acaricia, se acaricia contigo», que olvidé dónde leí y de quién es.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *