20 Jul

Dos més

Un microrelat d’Imma Torné

Són les set de la matinada i encara és negra nit. Amb el braç estirat pentino l’altre costat del llit on ja no queda ni rastre d’en Joan. Feixugament m’incorporo i com puc em calço les sabatilles. Agafada a la barana baixo les escales de fusta, que gemeguen i es vinclen amb cada passa. Entro a la cuina, d’esma vaig cap als fogons i encenc un misto. De cua d’ull veig el meu cos deforme reflectit a la finestra negra i magnètica com el fons d’un pou. M’hi atanso i l’obro; als vidres hi han nascut flors de gel i l’herba del jardí llueix afilada com puntes de ganivets. Del corral m’arriben els bramuls d’agonia de la vaca que està a punt de parir, i sento en Joan que s’escarrassa al telèfon perquè li enviïn el veterinari. El ventre enorme i tibant em pesa com si hi portés a dins totes les culpes del món i penso que m’ha guanyat de poc la maleïda vaca.


Microrelat guanyador del “V Concurs de Microcontes Font de Santa Caterina 2013” de Montornès del Vallès, que convoca l’Ajuntament de Montornès i l’Oficina de Català de Consorci per a la Normalització Lingüística.

 

 

Més microrelats a La bona confitura , el blog de Jordi Masó

19 Jul

Menfotisme

per Xènia Ribas @canetmar80

La veritat és que no li ha caigut mai bé, l’Anna. No és que la conegui pas gaire però l’alegria desbordant que tragina tothora l’exaspera. Aquest somriure permanentment enganxat a la cara que gasta li sembla estúpid i fals. Ha intentat apropar-se-li diverses vegades (es veu que és d’aquestes persones que pensen que s’ha de portar bé amb tothom) però ella sempre l’ha defugida. Se li fa tan pesadeta…

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18 Jul

La mortadela con aceitunas

por Jean Murdock  @CgAjeanmurdock

Sin duda te habrás preguntado si la mortadela con aceitunas se hace poniendo primero la mortadela y luego las aceitunas o primero las aceitunas y luego la mortadela alrededor. Pues no, nada de eso. Se pone todo junto y luego se corta en lonchas. Pero si te comes primero las aceitunas, entonces solo queda mortadela con agujeros, que no es exactamente mortadela, porque la mortadela sola no tiene agujeros. Decir «mortadela sin aceitunas» cuando te comes las aceitunas es como llamar paraguas a un paraguas roto. De esto habló ¿el padre de Peter Stillman? en Ciudad de cristal: ¿podemos llamar paraguas a un paraguas roto? No, porque un paraguas roto es un oxímoron. Ya lo ves, falta un nombre para la mortadela con aceitunas que ya no tiene aceitunas porque te las has comido. Quizá se te ocurra a ti uno. De momento solo sabemos: a) que la mortadela con aceitunas se da únicamente de forma natural en un clima mediterráneo, como, casualmente, los olivos; b) que, en el caso de la mortadela con aceitunas, las aceitunas son siempre verdes y la mortadela, rosa; si la mortadela fuera verde y las aceitunas, rosas, pensaríamos que le pasa algo al universo, y c) que, dadas las infinitas posibilidades de combinaciones que nos ofrece, precisamente, el universo, es imposible afirmar que en algún lugar no haya, hubo o habrá mortadela verde con aceitunas rosas –y al universo no le pasa nada, salvo que, como la mortadela de aceitunas cuando te comes las aceitunas, está lleno de agujeros, por donde se cae Alicia –y por donde Mortadelo llega siempre a China.

 

17 Jul

Desde la caja de libros XI

por @librosfera

Mi padre tiene 84 años. Nació en un pueblecito de Albacete y llegó con su padre – mi abuelo – a L’Hospitalet en algún momento de la postguerra. Aquí trabajó, se casó con mi madre y tuvo tres hijas y una vida de clase obrera tirando a media, o al revés. En Sants vivimos desde mediados de los años noventa, y prejubilado y en Barcelona dio rienda suelta a sus inquietudes culturales.

No concibo lo que mi padre ha sido estos últimos 20 años sin su relación con la biblioteca Vapor Vell. Por eso, cuando pensé en una serie de artículos desde la caja de libros titulada algo así como “La biblioteca de…”, me pareció que mi padre debía ser el primero en aparecer.

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15 Jul

La famosa invasión de Sicilia por los osos

Buzzati_famosa Invasión Sicilia osos_cubierta«Bajemos. Mejor luchar contra los hombres que morir de hambre aquí arriba».

Dino Buzzati (el Véneto, Italia, en 1906- 1972) el escritor que se definía como “periodista que escribía ocasionalmente cosas de poco valor”, estudió Clásicas y Derecho, y en el 28 empezó a trabajar como cronista para el Corriere della Sera del que acabó convirtiéndose en enviado especial. Como Marco y Amedio, subía y bajaba montañas. Kafka, surrealismo, simbolismo y absurdo a discreción es la fórmula mágica de Buzzati, al que apasionaban los finales abiertos y la “fantástica” de la que hablaba Rodari. Su vida literaria comenzó con la publicación de Bàrnabo delle montagne en el 33. Escribió un sinfín de cuentos- La famosa invasión de Sicilia por los osos en 1945- pero también nos dejó alguna que otra novela y una interesante recopilación gráfica.

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13 Jul

Fat

Un microrelat d’Anna Maria Villalonga 

Sento el licàntrop que pica a la porta. No udola. Només gemega, desolat. No suporta la certesa que, quan marxi la lluna plena, haurà de tornar a ser home.


Anna Maria Villalonga (Barcelona, 1959), llicenciada en Filologia Catalana i Hispànica, és professora del Departament de Filologia Catalana de la Universitat de Barcelona. Ha publicat contes en revistes i reculls col·lectius. És autora de la novel·la La dona de gris (Llibres del delicte, 2014), de l’assaig sobre novel·la negra catalana Les veus del crim i de les antologies Elles també maten i Noves dames del crim.

 

Més microrelats a La bona confitura , el blog de Jordi Masó

11 Jul

Las sardinas

por Jean Murdock  @CgAjeanmurdock

Las sardinas vienen de la lata, y lata siempre la hay porque la gente, aunque se muestra tacaña en otras cosas, la lata la da mucho y bien, así que sardinas siempre habrá. (Además, como dice la Rata en El viento en los sauces: «[…] acabo de ver, con toda claridad, un abrelatas en el aparador de la cocina, y todo el mundo sabe que eso significa que hay sardinas cerca en alguna parte». De modo que puede que las sardinas también vengan del ingenio de una rata, que no por casualidad rima con conserva.) En la lata pone que su peso escurrido es uno y el neto es otro, pero, cuando se te escurre una lata, siempre pesa lo mismo –algo más si se te escurre desde muy alto. Y cuando dicen que en el metro vamos como sardinas, tampoco es del todo cierto. De serlo, iríamos unos boca arriba y otros boca abajo, y el billete no podría costar lo mismo si fueras boca abajo, porque se te caería al suelo como en esas atracciones de feria y lo perderías y habría que comprar otro, junto con todas las otras cosas que se caen de los bolsillos cuando estás al revés, y por lo tanto debería haber algún tipo de subvención para la gente que viaja boca abajo, porque se le escurriría todo y entonces sí que pesaría menos, y eso sería una lata. Con las sardinas se hacen buenos bocadillos –siempre que no estén durmiendo, como las de Silverstein–, pero no puedes comértelos en el metro porque podrías manchar de aceite a todo el mundo. Si te gustan más en tomate o en escabeche, entonces no mancharás de aceite a nadie.

 

10 Jul

Desde la caja de libros X

por @librosfera

No recuerdo dónde lo leí o a quién se lo oí decir, pero coincido con la sentencia: nada tan divertido como el humor sectorial. Al menos en mi caso, un 99% de las bromas sobre lo que sucede entre las cuatro paredes de una biblioteca o entre las personas que allí trabajan, si no me hace reír al menos me hará gracia (¡Soy una persona muy seria, yo! No me río con cualquier tontería…).

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