26 Sep

“Por favor mátame, la historia oral del punk”, Legs McNeil, Gillian McCain

Por favor mátame, la historia oral del punk, Legs McNeil, Gillian Mc Cain

Traducción de Ricard Gil y Antón López

Editorial Libros crudos, 2011

punk

por Emilio Casal

Volvemos al punk tras nuestra reseña del estupendo libro Harto de todo de Jordi Llansanà, aparecida en esta sección hace unos meses. Nos parece interesante hablar de nuevo de este género, después de haber podido asistir a la exposición sobre el punk en el arte, que cierra sus puertas esta semana en el Macba, en Barcelona. Los autores, Legs McNeil y Gillian Mc Cain estuvieron ligados al punk desde un buen principio, en Nueva York, a principios de los setenta y fueron a la vez testigos y partícipes de la gestación y evolución del movimiento. Tanto es así que fueron ellos los que bautizaron al género con la palabra punk, que se convirtió en el nombre de la revista/fanzine que dio nombre al estilo, mejor dicho, al tipo de vida que fue y que, quizá, todavía es el punk.

Leer más

23 Sep

Estrip art

 

granota

El temps de les papallones

per Ignasi Aragay

Pocs dies després de la sobtada mort del pare, sacsejada pel daltabaix, la mare va començar a notar presències estranyes. No la deixàvem mai sola. Una  sobretaula de setembre, a l’hora dels cafès, de sobte va demanar silenci. Tenia la mirada juganera, els ulls li giraven guiats per una papallona esgrogueïda i amb taques taronges que després de voleiar-li a tocar del front, va aturar-se damunt la seva mà immòbil. Movia graciosament les ales i ella somreia. Tots ens havíem quedat immòbils, conscients d’estar vivint l’instant abans d’un moment irrepetible, Era com si la mare estigués parlant amb la papallona. Quan aquesta es va enlairar de nou, algú, devia ser en Feliu, va voler saludar la màgia del moment, però amb el dit índex creuant els llavis, la mare va reclamar de continuar callats, a veure què feia la papallona. D’un en un ens va anar visitant a tots, posant-se suaument en una espatlla, ara en una orella i així successivament fins que aixecà el vol cap a l’olivar del darrera la casa, va fer alguna demostració d’habilitat acrobàtica i va desaparèixer, lleugera, etèria. Aleshores tos vam girar els ulls cap a la mare, a qui li queia una llàgrima i una altra, fins que plorava a raig, somrient. Quan es va recompondre, verbalitzà el que ja sospitàvem: “Era el pare que s’ha vingut a acomiadar de tots nosaltres’. Al vespre, un cop sols, em donà el que ella considerava la prova definitiva d’aquella visita màgica: ‘Ha anat col·locant-se damunt de tothom tret del Raul, a, qui, com saps, el pare no podia veure”.

Leer más

21 Sep

Carpe diem

per Antoni Janer

carpediem1Més de dos mil anys després, Carpe diem continua essent el lema de les nostres vides. Present en moltes obres literàries, aquest tòpic va ser encunyat al segle I aC per Horaci.  Literalment significa “arreplega el dia”), encara que el solem traduir com “aprofita el moment”. El poeta romà el va utilitzar per primera vegada a l’Oda 1, 11: Carpe diem quam minimum credula postero (“arreplega el dia, no confiïs en el demà”). És el consell que dóna a Leucònoe, filla de Neptú i Telmiste. Segurament aquesta idea, carregada de vitalisme, prové de la filosofia epicúria. L’himne universitari Gaudeamus igitur (“Gaudim, doncs”) també beu d’ella. Leer más

21 Sep

“John Ford a París”, Capítol 12

Català a París

per Maiol de Gràcia

parisA Barcelona tuitejava amb un català que viu a París. Ens vam conèixer a partir d’un amic comú de la xarxa. Quedem a mitja tarda davant del Pompidou.
Es diu Joan Sisquelles, és de Barcelona, va canviar de país per amor i treballa en una televisió. Això és tot el que en sé. Twitter m’agrada precisament per això. Hi coneixes un munt de gent sense haver de donar – ni demanar – cap explicació. Normalment discutíem de temes televisius – les grans sèries americanes sobretot – i fèiem conya marinera quan estàvem de bon humor.

Leer más

20 Sep

El verano de los árboles

por Xavi Ballester

Al final lo acabamos llamando el verano de los árboles.

Todo empezó con un sauce llorón. Un sauce llorón enorme y solitario varado en la piscina del club de tenis de la urbanización. Se trata de un club peculiar, sin apenas socios, y los pocos que hay se pasan el día jugando al pádel sobre hierba artificial. La piscina casi siempre estaba vacía, con el socorrista sentado en un rincón sin tener que salvar a nadie, excepto a sí mismo del tedio veraniego. el-verano-de-los-arboles1Pero eso al sauce llorón no le importaba. Él seguía en su sitio, con sus ramas desmayadas meciéndose al aire, ofreciendo su sombra etérea a quién la necesitase. Y nosotros la necesitábamos. Hacía tiempo que el mundo nos gritaba, había demasiado ruido alrededor. Pero era yacer bajo su copa imponente, y al mismo tiempo amable, y descubrir que debajo de un árbol ¿qué importa el resto?

Al cabo de unos días, nos fuimos a perder una semana por el Montsià. Allí descubrimos los olivos más antiguos del mundo. O eso nos dijo Jaume, el último pastor de Mas de Barberans. Ir al sur del sur tiene sus ventajas: te hallas en una tierra de nadie que se extiende entre el Montsià y Lo Maestrat, un territorio que no se sabe si es Cataluña, Aragón o Valencia, donde puedes alzar la vista sin chocar con banderas.

A Jaume lo conocimos en la cola para comprar un bocadillo de balanda durante la Feria de Artesanos de Fibra Vegetal. Jaume, un hombre viejo, de piel curtida y que hablaba con las manos en los bolsillos, nos explicó que había enviudado después de cincuenta años de casado y que antes de jubilarse había sido el último pastor del pueblo. Hablaba sin nostalgia, se limitaba a constatar los hechos. Antes que llegara su torno, nos recomendó ir a ver el campo de olivos que, como un mar paciente, se expande entre Mas de Barberans y La Sènia. Allí encontraréis olivos milenarios, musitó. Jaume se pidió su bocadillo, una cerveza y se sentó en un banco junto a otros hombres.

el-verano-de-los-arboles2Por la mañana, fuimos a la búsqueda de los olivos. Y los encontramos. No eran olivos viejos, eran olivos eternos. Veinte siglos atrás, en la Hispania romana, alguien los plantó. Después vinieron los visigodos y después los árabes y después la Reconquista y Jaume I y los Reyes Católicos y los Borbones y las Repúblicas y la Guerra Civil y Franco y la democracia y todo lo demás…Y los olivos, cada primavera, han seguido brotando, ofreciendo sus olivas para que los humanos hagan aceite, sin importarles qué manera absurda tendremos de trazar nuevas fronteras, inventar mapas de colores, convencidos de que serán inalterables. Aún me parece oír la risa desgastada de aquellos olivos de tronco hueco entre sus ramas retorcidas y arrugadas.

Cuando regresamos, de camino aprovechamos para visitar a mi tía Teresa. Cuando enviudó, hará ya dos o tres años, se vendió el piso de Tarragona y rehabilitó el cobertizo del terreno que tenían en La Secuita para hacerlo habitable. Al estacionar el coche ante la verja de la entrada, nos encontramos a mi tía caña en mano sacudiendo los almendros. Por fin se había decido. Desde que mi tío Pedro murió, mi tía había dejado que hierbas y plantas crecieran a su aire. Era como el terreno vedado de su tristeza, nadie de nosotros se atrevía a entrar. Pero ese día, tan solo vernos, nos apremió a coger una caña, varear los almendros y compartir la lluvia de almendras.

No fue hasta que acabó el verano que descubrí, quizás, el origen de nuestra obsesión arbórea: mi abuela.  Una vez me dijo: “cásate con alguien que sepa el nombre de los árboles”. Y yo siempre hacía caso de mi abuela. Todavía hoy, que hace ya más de veinte años que murió y por fin el ayuntamiento se ha dignado a plantar unos tilos en su calle.

 

19 Sep

“Atraviesa el fuego, todas las canciones”, Lou Reed

por Emilio Casal

lou-reed

Atraviesa el fuego, todas las canciones, Lou Reed

Traducción: Javier Calvo, Cruz Rodríguez Juiz

Barcelona, Mondadori, 2000.

“Pasa, a través del fuego, hacia la luz (…)”

Quizá sea este verso uno de los que mejor recoge, concentra, resume la trayectoria lírica de Lou Reed y de los múltiples personajes que recorren su obra poética, acompañada por la  inefable combinación de tres o cuatro acordes que conforman la historia del rock and roll. Este completo libro, debe leerse de principio a fin, como si de un corpus poético se tratase, las obras completas del poeta norteamericano Lou Reed, poeta de la experiencia, de la realidad urbana y cotidiana, de la soledad, amante de la marginación y de la vida al mismo tiempo. Una poesía que habla de  chicos de clase media de Coney Island, irresistibles personajes marginales y románticos, camellos, gente que vive de noche, o que se despierta demasiado temprano. De sobras son conocidas por el público las melodías de “Walk on the wild side” , “Vicious” o “Sweet Jane”, Atraviesa el fuego nos da la oportunidad de conocer sus letras, los poemas que acompañan a esos sugerentes y afilados ritmos rockeros. Uno a uno el libro repasa los discos de Reed, aquellos compuestos junto a la Velvet Underground y los de su extensa carrera en solitario, excluyendo su obra póstuma, el extraño lp compuesto a medias con Metallica, que se publicó después de éste.

Leer más

30 Jul

Frankenstein o El modern Prometeu

per Antoni Janer

Segons ens conta Hesíode (segle VIII aC) a Teogonia i a Els treballs i els dies, Prometeu era fill del tità Jàpet. Tenia un do especial per endevinar el futur –no debades, en grec, el seu nom significa “el previsor”. Així, va poder pronosticar la victòria final dels olímpics en la coneguda titanomàquia. Zeus, un cop al poder, li encarregà la creació de la humanitat.

aaa

Prometeu, el forjador de la humanitat 

Leer más

28 Jul

1973 The Dark Side of the Moon, Pink Floyd

por Javier Avilés

<

Le ciel est, par-dessus le toit, si bleu, si calme! 

Sincroniza el álbum de Pink Floyd con la película The Wizard of Oz. Mejor no lo hagas. Sincronízalo con Zardoz, la película de John Boorman rodada en 1974, un año después de la publicación del disco. ¿Lo ves?. La cabeza de Zardoz vuela mientras suena On the road. Vemos las nubes como si fuésemos en helicóptero. Oímos los pasos que alertan a Zed de la llegada del falso mago de Oz. Zard (of) Oz. Todo está ahí, el disco de Pink Floyd, el lamento por la deserción, la debacle, la caída de Syd Barret, Señor de los astros. Nos vemos en la cara oculta de la Luna, le dijeron, y luego ajustaron los controles al corazón del sol. En consecuencia, él, Él, dijo no recordar a los otros miembros de Pink Floyd, ni la existencia del grupo.

Leer más