26 Abr

Prólogo “Crónicas”

Aquel jueves por la tarde que estábamos inmersos en nuestra correspondiente reunión de Rosita. Nuevas ideas empujando a las anteriores, diferencias de parecer, digresiones, promesas aplazadas hasta la siguiente semana… Nada en particular cuando, de repente, se nos acercó una mujer. Apoyó una mano sobre la mesa y ladeó ligeramente el cuerpo antes de decirnos que teníamos que dedicar una sección de Rosita a las crónicas. ¿Qué crónicas?, preguntamos. Ya lo veréis, respondió, las crónicas no se piden, llegan. Luego golpeó la mesa con los nudillos de su mano izquierda y se marchó.

Y, como no podía ser de otro modo, le hemos hecho caso, dedicando una de nuestras secciones a unas crónicas que, según ella nos aseguró, iremos recibiendo sin necesidad de solicitarlas.